El salto de la pantalla al mundo real es una de las tendencias más fuertes del turismo contemporáneo, y pocos casos lo ilustran mejor que el fenómeno de Jurassic Park. A más de tres décadas de su estreno, la película sigue despertando fascinación, no solo por sus dinosaurios, sino también por sus escenarios naturales, que hoy se convirtieron en destinos turísticos de culto.
Uno de los epicentros de esta experiencia es Hawái, donde se filmaron muchas de las escenas más icónicas. En particular, la isla de Kauaʻi alberga lugares como el Valle de Hanalei y las cascadas de Manawaiopuna, conocidas popularmente como “Jurassic Falls”. Allí, agencias locales ofrecen tours en helicóptero que sobrevuelan selvas, acantilados y playas que aparecen en la película, recreando visualmente la llegada al parque.
Otra locación clave es Oʻahu, donde el Kualoa Ranch se transformó en un verdadero parque temático natural. Este predio privado ofrece recorridos en jeep, bicicleta o a pie por los escenarios donde se rodaron escenas tanto de la película original como de la saga moderna iniciada con Jurassic World. La experiencia incluye paradas en sets reconstruidos y explicaciones sobre el detrás de escena.

De ficción a realidad: tours por locaciones de Jurassic Park
Pero el viaje no termina en Estados Unidos. Algunas secuencias también se filmaron en Costa Rica, país que inspiró la ambientación ficticia de Isla Nublar. Aunque muchas escenas fueron recreadas en estudio, el imaginario tropical llevó a que parques nacionales costarricenses capitalicen el vínculo con la saga, ofreciendo caminatas por selvas densas, canopy y excursiones volcánicas.
Este tipo de turismo, conocido como “set-jetting”, no solo atrae a fanáticos del cine, sino también a viajeros en busca de experiencias inmersivas. La clave está en la combinación entre naturaleza impactante y narrativa cinematográfica. En el caso de Jurassic Park, la ilusión de caminar por un territorio donde “podrían existir dinosaurios” sigue siendo un gancho poderoso.
Así, lo que comenzó como ficción terminó generando rutas concretas en el mapa turístico global. Y aunque los dinosaurios no estén, la aventura —al menos por un rato— se siente completamente real.

De ficción a realidad: tours por locaciones de Jurassic Park






