Escocia refuerza su posicionamiento como destino de turismo cultural con el impulso de rutas temáticas que combinan castillos históricos, paisajes naturales y relatos legendarios transmitidos durante siglos. La iniciativa, promovida por organismos de turismo y gobiernos locales, busca atraer a viajeros interesados en la historia, el patrimonio y la identidad celta, al tiempo que descentraliza el flujo turístico de las grandes ciudades.
El país cuenta con más de dos mil castillos, fortalezas y ruinas medievales, muchos de ellos integrados en circuitos señalizados que recorren regiones como las Highlands, la isla de Skye, Aberdeenshire y la costa occidental. Lugares emblemáticos como el castillo de Eilean Donan, Dunnottar o Urquhart, a orillas del lago Ness, se combinan con sitios menos conocidos que ofrecen una experiencia más íntima y auténtica. Cada parada incorpora relatos sobre clanes, batallas, intrigas políticas y personajes históricos que marcaron el devenir escocés.
Escocia promueve rutas de castillos y leyendas para viajeros culturales
Uno de los ejes centrales de estas rutas es el componente legendario. Historias de fantasmas, héroes medievales y criaturas míticas forman parte del recorrido, convirtiendo la visita en una experiencia narrativa. El mito del monstruo del lago Ness, las leyendas de William Wallace o los relatos sobrenaturales asociados a castillos abandonados se integran a visitas guiadas, espectáculos nocturnos y recreaciones históricas que atraen tanto a adultos como a familias.
La propuesta también apuesta por un turismo sostenible y de bajo impacto. Muchas rutas priorizan el transporte público, el cicloturismo y los senderos peatonales, además de fomentar el alojamiento en pequeñas posadas rurales y emprendimientos comunitarios. De esta manera, los beneficios económicos se distribuyen en localidades pequeñas que tradicionalmente quedaban fuera de los circuitos turísticos masivos.
Según operadores turísticos, el interés por estas rutas creció de forma sostenida en los últimos años, impulsado por viajeros que buscan experiencias culturales profundas y personalizadas. Escocia logra así combinar su impresionante patrimonio arquitectónico con la fuerza de sus leyendas, ofreciendo un viaje donde la historia no solo se observa, sino que se vive y se narra a cada paso del camino.

