El auge de los viajes en tren: por qué algunos turistas vuelven a elegir el recorrido antes que el destino

El auge de los viajes en tren: por qué algunos turistas vuelven a elegir el recorrido antes que el destino. Foto: El Pais

En una época en la que los aviones permiten cruzar continentes en pocas horas, cada vez más viajeros encuentran atractivo en una idea diferente: disfrutar del trayecto tanto como del lugar al que llegan. Los viajes en tren despiertan un renovado interés entre quienes buscan paisajes, experiencias culturales y una forma de trasladarse menos acelerada.

Europa se convirtió en uno de los principales escenarios de esta tendencia. Rutas ferroviarias como el Bernina Express, que atraviesa los Alpes entre Suiza e Italia, ofrecen vistas de montañas, glaciares, lagos y pueblos que resultan difíciles de apreciar desde otros medios de transporte. En Noruega, el recorrido entre Oslo y Bergen permite contemplar fiordos, mesetas y paisajes montañosos durante varias horas de viaje.

También crece el interés por los trenes nocturnos, que permiten recorrer largas distancias mientras los pasajeros duermen. En lugar de pasar una noche en un hotel y dedicar parte del día al traslado, los viajeros pueden combinar transporte y alojamiento en una misma experiencia. Diversos servicios ferroviarios europeos recuperaron conexiones nocturnas para responder a la demanda de quienes buscan alternativas a los vuelos de corta distancia.

El auge de los viajes en tren: por qué algunos turistas vuelven a elegir el recorrido antes que el destino. Foto: El Pais

El auge de los viajes en tren: por qué algunos turistas vuelven a elegir el recorrido antes que el destino. Foto: El Pais

El fenómeno también está relacionado con una nueva manera de entender las vacaciones. Para algunos turistas, viajar en tren significa reducir las escalas aeroportuarias, evitar parte de las complicaciones asociadas a los vuelos y disfrutar de un ritmo diferente. Además, cuando funciona con electricidad de bajas emisiones, el ferrocarril puede generar menos emisiones de gases de efecto invernadero por pasajero que el avión.

Sin embargo, el regreso de los trenes no está exento de dificultades. Los precios, la disponibilidad de conexiones y las diferencias entre las redes ferroviarias condicionan su expansión. En determinados trayectos, el avión continúa siendo más rápido o económico.

Aun así, el atractivo del ferrocarril demuestra que no todos los turistas quieren llegar cuanto antes. Para algunos, la experiencia comienza al subir al vagón, observar cómo cambia el paisaje y descubrir que el camino también puede ser parte de las vacaciones.

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