Dos imponentes construcciones sudamericanas se alzan entre las siete maravillas del mundo moderno, atrayendo la atención internacional hacia Brasil y Perú.
Desde ciudades hasta espectaculares construcciones, existe una gran variedad de joyas arquitectónicas que forman parte de la lista de las 7 maravillas del mundo, tanto del antiguo como del moderno. Y pese a que todas ellas se encuentran separados en cuatro continentes distintos, es importante destacar que Sudamérica cuenta con dos de ellas, la cuales fueron incluidas en el nuevo listado oficializado en 2007 por la organización New Open World.
Las 7 maravillas del mundo moderno
La votación para seleccionar las siete maravillas del mundo moderno fue un proceso global del que participaron millones de personas ya sea en línea o a través de mensajes de texto.
Las 7 maravillas fueron seleccionadas de un total de 77 monumentos que destacan por su significado histórico, arquitectónico y cultural.
Ahora bien, dos de ellos están en Sudamérica. Más precisamente en Perú y Brasil. Tanto el Cristo Redentor como Machu Picchu son las representantes sudamericanas en la nueva nómina que New Open World hizo pública en el 2007. Junto con ellos, figuran Chichén Itzá, la Gran Muralla China, Petra, el Coliseo de Roma y el Taj Mahal, cada uno representa un logro excepcional de ingeniería, arte y cultura.
Brasil
Brasil se enorgullece de albergar al imponente Cristo Redentor, ubicado en el monte Corcovado en Río de Janeiro. Diseñado por el arquitecto Heitor da Silva Costa e inaugurado en 1931, esta estatua de Jesucristo se erige con 30 metros de altura y una base de 8 metros. Aunque comúnmente se cree que fue un regalo del Gobierno francés a Brasil, este concepto es erróneo, según el Ayuntamiento de Río de Janeiro.
Perú
Perú cuenta con la presencia de Machu Picchu, situado en Cusco. Este sitio arqueológico, descubierto hace más de un siglo, es uno de los más importantes de América del Sur. Contrariamente a las creencias anteriores, investigaciones recientes sugieren que Machu Picchu podría ser aún más antiguo de lo que se pensaba inicialmente, añadiendo un nuevo nivel de misterio y fascinación a esta antigua ciudad inca.
Estas dos maravillas sudamericanas se unen a otros monumentos emblemáticos de distintas partes del mundo, como la Gran Muralla China, Chichén Itzá en México, Petra en Jordania, el Coliseo en Italia y el Taj Mahal en India. Juntas, estas siete maravillas representan los logros excepcionales de la ingeniería, el arte y la cultura a lo largo de la historia de la humanidad.